Esta harina está elaborada con
almendras integrales y crudas, para conservar intactas todas sus propiedades.
Proceden de árboles cultivados de forma natural, sin pesticidas ni abonos
químicos.
La harina de almendra es ideal para
la elaboración de todo tipo de postres, y también se puede añadir a cualquier
plato preparado, yogur o ensalada. En repostería, puede sustituir —o combinarse
con— la harina de trigo u otros cereales: un ingrediente perfecto para una
dieta sin gluten.
¡Un buen postre lleva cariño y
almendras!