Con su tomillo, romero, sal marina y
aceite de oliva virgen extra en crudo, encontrarás los sabores del campo
mediterráneo en esta receta. Recibimos el tomillo y el romero en hoja entera, y
los trituramos nosotros mismos hasta conseguir esa mezcla justa entre
fragmentos y polvo que realza todo su aroma. El mismo tomillo, el mismo romero
que crecen silvestres en los matorrales del interior valenciano, las mismas
almendras, el aceite de las mismas oliveras que crecen en los bancales, esos
que uno reconoce a medida que progresa su caminata por el monte, cuando el sol
calienta y el aire se llena de su perfume. Hay algo de magia en volver a
encontrar, en cada bocado, el aroma de esos paseos. El aceite de oliva, siempre
en crudo, conserva intactas todas sus propiedades y redondea el conjunto con
una nota mediterránea.
Perfectas para el aperitivo, para
enriquecer tus platos —guisos, ensaladas, arroces— o para llevar contigo allá
donde vayas.
¡Producto alicantino, sabroso y
fino!